Si la teología de la liberación aplicada en Ciudad Guzmán desde hace años hubiera sido buena, ahora a estas alturas esta diócesis sería un modelo de vida pastoral, pero por lo que se ve, la teología de la liberación la ha convertido en una basca, una mediocre iglesia particular, con un Obispo al frente incapaz de poner orden y un presbiterio dividido que solo ha sacado jugo personal de su ministerio del cual se ha servido para satisfacer sus propias necesidades.
Con sus 41 años de haber sido fundada, hoy vive un momento crucial, debido a la falta de testimonio de sus Sacerdotes quienes han abusado de la buena voluntad de los laicos quienes han tenido una excesiva carga de trabajo, aunado a esto el abandono del trabajo de las bases y la poca o nula atención a los jóvenes Esta es la realidad de Guzmán que lucha por rescatar la promoción humana y la inculturación del evangelio en medio de un contexto de pobreza y falta de oportunidades para muchos de los feligreses.
Este 30 de junio es el aniversario de la diócesis Y aunque según el Obispo y los Sacerdotes se ha avanzado en el proceso de organizar y planificar es evidente que los laicos estánz cansados del testimonio sacerdotal quienes en muchas ocasiones viven como terratenientes y en no pocas ocasiones hasta mantienen a su familia con dinero que los mismos fieles dan a la Iglesia.
Los laicos están desmotivados al no ver una figura sacerdotal autentica que de testimonio y trabaje por el anuncio del Evangelio.
La situación se torna difícil y el Obispo no hace nada.